Regrese a Lima después de un tiempo viviendo en el extranjero y siento que se ha transformado, existe una agresividad generalizada en conjunto con una desconfianza; no escribo de la delincuencia que esta fuera de control, escribo de los ciudadanos de Lima.
Por ejemplo el transporte publico o privado, en la necesidad de avanzar sobre todo o todos, el no respetar los semaforos los cruceros y el de no poder esperar 5 segundos que cruce una persona sin estar tocando el claxon e innumerable problemas del transporte. Y el problema es que la ciudad te transforma, un par de horas manejando y te conviertes en uno más, desesperado por salir aunque no estés apurado. Mirando a todos lado con miedo a los otros conductores, a los taxis, a los peatones, sin respectar el orden.
El pensar que una hora manejando muchas personas del transporte privado se transforman en su peor versión al volante, me pregunto que pasa por los transportistas que están en este caos más de 8 horas, a los taxistas que tienen que lidiar con el caos, la agresividad y la preocupación todos los días de la semana.
Veo una agresividad y miedo en todos los ciudadanos, sin la ayuda de los gobernantes, no veo una fácil salida de esta situación. Solo queda pedir a los conductor un poco más de paciencia, respecto a los peatones a otros conductores y tranquilidad para manejar, ceder el paso, ayudar a ordenar la ciudad, y pensar que el claxon no transforma los autos en aviones.
Continuará ...

